martes, 6 de enero de 2026

La ley del más fuerte

 Hay una gran amenaza para el mundo; se trata de la primera potencia militar, también potencia económica, liderada por un presidente al que le cabe el calificativo de psicópata; por lo menos le son atribuibles todos los síntomas aplicables a las personas que sufren de esto.

Tiene confrontaciones directas con varios gobernantes, uno de ellos Nicolás Maduro Moro de Venezuela; dictador con reconocimiento mundial, corrupto, autor de fraude electoral, violador de derechos humanos, estos cargos hechos por los Estados Unidos con fundamento, otros cargos como jefe de una organización narcotraficante llamada El Cartel de los Soles, también de esa nación, sin pruebas de que esto sea cierto.

El dictador Maduro fue apresado por fuerzas especiales de los Estados Unidos mientras dormía en compañía de su esposa en la capital Caracas y llevado a esa nación para ser juzgado por narcotráfico; el derrocamiento y posterior secuestro es celebrado por el mundo. El método para conseguirlo, no tanto.

El derecho internacional, en este caso, ha sido violado desde el inicio del bloqueo naval. Los ataques a embarcaciones en el Caribe por sospecha de tráfico de drogas, con la consecuencia de más de cien muertes,  son una violación extrema de la carta de la ONU; nada se hizo en ese momento, todos sabemos para qué sirve este organismo..

El embargo de buques petroleros fue otra violación; la "extracción" de Maduro de territorio venezolano en esa forma es la mayor manifestación de desprecio por estos derechos de esta potencia.

Sobre esa operación existen ciertos indicios que dicen que era posible otra manera sin tanta violencia:

1 - Es extraño que, siendo Venezuela un país sitiado por aire, mar y tierra, verbalmente amenazado advirtiendoles lo que podía pasar, no reaccionaran sus militares sino tres o cuatro horas después de los hechos.

2 - El canciller Rubio dijo en sus primeras declaraciones que ya habían hablado con Delcy Rodríguez.

3 - Al parecer no estaban activados los equipos de detección aérea, por eso los helicópteros invasores pudieron entrar, sobrevolar y bombardear las instalaciones militares más importantes de Venezuela.

4 - Y además, ¿cómo es que se deja al resto de integrantes de la dictadura en sus puestos, con la insinuación de cogobernar con ellos, porque ya los Estados Unidos dijeron que iban a  "manejar a Venezuela". Y tiene que ser con Delcy, porque Edmundo es ficha de María Corina y esta podría ser inmanejable.

Se puede pensar que hubo una colaboración interna muy importante, de mucho nivel, con las fuerzas invasoras; llamémosla traición. ¿Era necesario en ese caso el bombardeo y las muertes de militares y civiles?

El canal de Panamá lo quiere de vuelta. Groenlandia debe ser americana y amenazó con tomarla. De Venezuela quiere su petróleo (de eso se ha tratado siempre) y ya les dijo que si no hacían lo que él quería, habría una segunda invasión; no será extraño que Venezuela termine siendo la estrella número 51 en su bandera. De Colombia dejó claro que es un país enfermo, manejado por un presidente enfermo, al que acusa de narco y por eso le "suena bien" una incursión similar a la de Venezuela. También amenazó a México y Cuba; en este último ya intentó algo en Bahía Cochinos y fracasó.

De Colombia podemos decir que tiene un presidente prepotente, que se rodeó de un equipo de corruptos y que se ha ganado el repudio internacional, pero no es traficante de drogas, que sí es elegido legalmente por el pueblo que gobierna y parece ser simpatizante de algunos grupos subversivos.

Se ha sentado un precedente funesto: La ley del más fuerte se impone sin importar consecuencias.

miércoles, 30 de abril de 2025

Fuerza Pública en Colombia

 Las consecuencias de un mal gobierno son casi siempre predecibles, el presidente Petro está orgulloso de su pasado subversivo y así lo ha demostrado durante su administración, simpatiza con la guerrilla y gobierna de la mano de esa simpatía, en sus actos de gobierno no actúa con la cabeza, lo hace con el corazón y ha tomado decisiones que están repercutiendo negativamente en instituciones que gozaban de buena acogida en el pueblo, pero que hoy están en el polo opuesto.

En colombia estamos custodiados por cuatro fuerzas, siendo la Policía Nacional de naturaleza civil, es la encargada de la seguridad en todo el territorio, el Ejército, Armada y Fuerza Aérea, son de carácter militar y se encargan de la soberanía nacional y la integridad territorial y aérea del país, las cuatro constituyen la Fuerza Pública y están regidas por la Constitución Política de Colombia.

La Fuerza Pública hoy está muy cuestionada por su bajo desempeño, los recortes presupuestales, la corrupción y el manejo deficiente de la situación han llevado a los uniformados a un nivel bajo de rendimiento deteriorándose así la aceptación pública:

- Recientemente publicaron una lista de periodistas calificandolos de "opositores" - ¿Opositores de qué? Hay quienes piensan que confunden el término oposición con enemigo.

- La inteligencia militar tiene un desempeño deficiente, son emboscados, atacados en sus bases y acribillados en la calle y no se ve una solución inmediata.

- Una vez más acusados de interceptación ilegal, de irregularidades en contratación, violación de derechos humanos, venta de armas institucionales a grupos subversivos, son muchos cuestionamientos que han socavado su prestigio.

En realidad son las consecuencias del mal gobierno del que hablamos.

El pie de fuerza en estos casi tres años, se ha reducido en algo más de 50.000 hombres por restricciones tales como, despido de oficiales con experiencia, la disminución de recursos, la designación de oficiales sin reconocimiento de la tropa, (es decir que no se han ganado el respeto de esta en el campo) esto ha hecho que se pierda capacidad táctica, de respuesta y prevención de situaciones en general. La fuerza aérea está inoperante por falta de equipos, la mayoría de sus aparatos están en tierra por falta de mantenimiento.En la Armada la cosa no cambia, las limitaciones de personal y recursos disminuyen su capacidad operativa en todas las áreas.

Los Comandos Conjuntos y las Fuerzas de Tareas fueron disueltos en noviembre de 2024, a partir de esa fecha no hubo coordinación entre las distintas ramas para las operaciones militares, cada una va por su lado lo que dio un respiro a los delincuentes.

Los grupos subversivos disputan abiertamente por el dominio del territorio, cuestionan decisiones del gobierno e imponen condiciones para diálogos que luego no cumplen y nuestro Ejército parece ser solo un espectador.

Ya se dijo que la Fuerza Pública se rige por la Constitución Política de Colombia, como militares deben cumplir las órdenes del superior jerárquico si no va en contra de lo señalado en la Constitución, ¿Puede un comandante, o cualquier militar, negarse a cumplir una orden que limite su capacidad de actuar de acuerdo a lo estipulado en la Constitución de Colombia?, un soldado puede hacerlo: Un militar en Colombia puede negarse a cumplir una orden si esta conlleva la comisión de un delito, o si es ilegítima, es decir, si excede la competencia del superior o viola la Constitución, la ley, normas institucionales o órdenes legítimas superiores. En tales casos, el militar no está obligado a obedecer, pero asume la responsabilidad de su acción u omisión.

La obediencia debida es la base de una estructura militar, pero no es absoluta, como ven, tiene excepciones y consecuencias para el que ordena y para el que la cumple.

                                                                                                                         



sábado, 8 de febrero de 2025

Aranceles, aranceles

"El síndrome de «hubris» se refiere a una dimensión que caracteriza a ciertas personas que ejercen un poder excesivo, en cualquier disciplina. Viene del término hybris, que significa «desmesura» en griego. Sería lo antagónico a la moderación. El filósofo David E. Cooper lo definió como el exceso de confianza en uno mismo y el rechazo a las advertencias y consejos, tomándose a sí mismo como modelo. Describe a personas omnipotentes, arrogantes y soberbias que magnifican sus recursos o virtudes y se comportan de una forma despectiva hacia las demás personas, sobre todo, hacia aquellas que ejercen un trabajo menos relevante".

José Antonio Marina, en su libro La pasión del poder.

Donald Trump, gobernante de Estados Unidos y Gustavo Petro, en el gobierno de Colombia, tienen todas las características de poseer este síndrome. 

En la nación del norte, Trump está haciendo lo que quiere porque está representando a la primera potencia militar y económica del mundo, si no hay sometimiento, hay represalias, Colombia ya sufrió esta consecuencia al actuar frente a una situación denigrante respecto a los migrantes colombianos y hoy es ejemplo para el resto del mundo, si no hay acatamiento, le puede pasar lo mismo.

En Colombia, Gustavo Petro tiene el ego igual de inflado, pero le falta el respaldo que a aquél le sobra, no hay poder económico ni militar, bastó la amenaza de los aranceles para bajar la cabeza, meter el rabo entre las piernas y dar marcha atrás, Petro tiene razón en su reclamo, pero no se trata de eso, se trata de imagen, se trata de imponer condiciones, aquí la cosa es: ¡Yo soy! no hay alternativas, obedezcan o los aranceles los harán obedecer.

Esto no es un juego de naipes, no hay "faroles", no se acude a la suerte, son millones de personas los que enfrentarán las consecuencias de una equivocación. Tal vez el reclamo debió hacerse en otra forma, lo de ser el principal socio (?) en Sudamérica al gobierno de Estados unidos le importa poco o no le importa nada, no hubo respeto para actuar, tampoco respeto para los deportados y no solo los colombianos, también los mexicanos, los brasileños, dominicanos y todos sin distinción.

Agrandado por sus éxitos iniciales, Trump ahora va por Panamá, la franja de Gaza, China y quien sabe que más se le ocurra, no es predecible el comportamiento si se padece el síndrome mencionado.

Golpeado por su mala salida, Petro hoy trata de levantar su imagen con acciones parecidas a la del pasado Consejo de Ministros, donde tampoco le fué muy bien y una que otra crítica que a Trump le importan nada, es posible que la hora de la reflexión haya llegado.


viernes, 27 de diciembre de 2024

¡Me llamo Gustavo Petro y quiero ser su presidente!

Fue el grito de batalla de la pasada contienda electoral por la presidencia y sucedió así, es nuestro presidente, el primero con antecedentes probados de subversión y terrorismo.

El cargo no lo ha cambiado mucho, es muy parecido a un matón de barrio, se la pasa cazando peleas con todos los opositores, los demás poderes del estado no son la excepción, también han sido su motivo algunos gobernantes extranjeros, padece paranoia, lo cual lo hace ver un peligro en todas partes, continuamente recurre a un medio social para prevenir al pueblo contra un inminente golpe de estado, fraguándose desde cualquier institución en manos de la oposición, se queja por todo y de todo, especialmente de un mal antecesor: Duque.

En su afán de mejorar todo, (Es una obsesión) ha presentado muchos proyectos de cambio que, en su mayoría, no han sido afortunados, tal vez, con un poco menos de prepotencia hubiera podido conseguir más, tampoco ha tenido audiencia su discurso en organismos internacionales sobre hidrocarburos en el medio ambiente.

No todo es negativo, la economía del país ha tenido reconocimiento internacional, la inflación ha bajado, los niveles de desempleo mejoran. A pesar de eso, la aceptación a su desempeño no supera el 33% que es su nivel de seguidores en todo el país, como se ha demostrado en todas sus participaciones en eventos de elección popular y las distintas encuestas realizadas.

Para terminar su gobierno sería muy bueno que pudiera rebajar la corrupción en sus elegidos, en su familia y en sus allegados, que respetara y reconociera la independencia de los demás poderes institucionales y que no se queje tanto y gobierne como es debido


domingo, 11 de febrero de 2024

¿Ruptura Institucional?

 El presidente Gustavo Petro y el fiscal Francisco Barbosa no son amigos, ni en política y al parecer, tampoco en lo personal, esa relación ya venia cojeando y el detonante fue la declaración de Petro en España, "Yo soy su jefe".

El Presidente desconoce la constitución al afirmar esto, o la mal interpreta (que sería preferible). El Fiscal es elegido por la Corte Suprema y en caso de haber necesidad de investigación o sanción será el congreso el encargado de llevarlo a cabo, no el gobierno, que no podrá "Suprimir ni modificar los organismos ni las funciones básicas de acusación y juzgamientos".

Lo cierto es que los dos personajes se están agrediendo desde sus cargos ante la mirada atónita del pueblo. Un fiscal que desde su nombramiento mostró lo que es (aprovechó una diligencia de la fiscalía a San Andres para llevar a la familia a turistear), un presidente que desconoció su programa de cambio nombrando los mismos personajes corruptos de siempre en cargos que tradicionalmente han sido suyos.

El último enfrentamiento es debido a la demora de la corte en nombrar el nuevo fiscal de la terna enviada con meses de anticipación por la presidencia, especialmente porque la encargada a la salida de Barbosa sería Martha Mancera, con una gran trayectoria en cargos relacionados y varios señalamientos de corrupción de los cuales ha salido bien librada, pero que han dejado muchas dudas en la opinión pública.

El Jefe de Estado no quiere tener a la Señora Martha Mancera en la fiscalía y su reacción no ha sido la mejor. Convocó al pueblo desde la aplicación X a marchas de protestas aduciendo un intento de ruptura institucional del Estado, que tenían el propósito de presionar a la fiscalía para que nombrara el reemplazo del Fiscal desde la terna enviada, la marcha se salió de su control y asedió la sede de la Corte Suprema, que con el antecedente del 6 de noviembre del 1985, causó pánico general, la policía desalojó las entradas y salidas del establecimiento, los magistrados pudieron desalojar y el Presidente minimizó en una alocución lo ocurrido, traduciéndose esto como otro gran error.

En caso de haber intento de ruptura institucional es evidente que sería por parte del ejecutivo, paradójico si se tiene en cuenta que es el candidato con más votos en la historia para ganar las elecciones presidenciales.

Sería interesante establecer un comparativo entre la Venezuela desde Chavez y la Colombia desde 2 años atrás.

El Sr. Petro venía mejorando su imagen gubernamental, después de este episodio es impredecible lo que sucederá.

La ley del más fuerte

 Hay una gran amenaza para el mundo; se trata de la primera potencia militar, también potencia económica, liderada por un presidente al que ...